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365 dias con Juan Calvino

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365 dias con Juan Calvino

On abril 22, 2017, Posted by , In Beeke,Calvino,Devocional,Joel Beeke,Juan Calvino, With No Comments

Con ocasión del quinto centenario de la Reforma, se presenta en español esta colección única de 365 lecturas extraídas de los escritos de Juan Calvino, seleccionadas y editadas por Joel R. Beeke.

Calvino tuvo un ministerio de profundo calado en Europa, y sigue siendo uno de los pensadores más influyentes de la historia. Fue un pastor, teólogo y predicador piadoso que guió con su ejemplo a su rebaño y trabajó con ahínco para establecer una piedad consecuente en la ciudad de Ginebra. Fue un escritor prolífico, y sus sermones, sus cartas y, por supuesto, su Institución de la religión cristiana se han publicado una y otra vez. Su prosa fluida se caracteriza por ser clara, sencilla y, sin embargo, también profunda. En estos conmovedores fragmentos, extraídos de sus comentarios y sermones, Calvino nos lleva a Cristo, el glorioso Salvador de su pueblo.

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Fragmento:

1 ENERO

Luz de entre las tinieblas Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Génesis 1:3-4 LECTURA ADICIONAL RECOMENDADA: 2 Corintios 4:3-6 Era oportuno que la luz, que adornaría de belleza el mundo, fuera creada en primer lugar. No fue por improvisación o accidente que la luz precediera al Sol y a la Luna. Tendemos a asociar el poder de Dios a los instrumentos de los que se sirve. El Sol y la Luna nos proporcionan luz. Y así, de acuerdo con nuestras ideas, valoramos de tal forma su capacidad de dar luz que, si desaparecieran del mundo, nos parecería imposible que quedara luz alguna. Sin embargo, el Señor, por el mismísimo orden de la creación, sostiene la luz, que nos imparte sin el concurso del Sol y de la Luna. Y no solo eso, sino que el contexto nos indica que creó la luz para que sustituyera las tinieblas. Y vio Dios […] la luz. Moisés nos presenta aquí a Dios contemplando su obra para poder complacerse en ella. Sin embargo, su finalidad también es enseñarnos que Dios jamás hace nada sin razón o sin un plan. No debemos interpretar estas palabras como si Dios no supiera que su obra era buena hasta que la terminó. Más bien, el significado del pasaje es que Dios aprobó la obra que ahora vemos. Nuestro único cometido, pues, es asentir ante este juicio de Dios. Se trata de una útil admonición puesto que, si bien el ser humano debe aplicar todos sus sentidos a la contemplación admirada de las obras de Dios, vemos el lujo que se permite al restarles valor.

MEDITACIÓN: El poder creador de Dios nunca debiera dejar de asombrarnos. Habla y la luz comienza a existir de inmediato. Solemos dar la luz por supuesto y atribuimos su presencia por entero a los medios que Dios utiliza para proporcionarla. Sin embargo, debiéramos considerarla una bendición de nuestro Padre y, tal como dice Calvino, aplicar todos nuestros sentidos en su contemplación admirada.

Libro : 365 días con Juan Calvino
Editorial : Peregrino
Año : 2016

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